
Y porqué, porqué, porqué...
¿Por qué nos dejaste con la mirada quebrada; la boca seca y el corazón roto?.
Y, ¿qué fue de aquel chaval risueño, bromista, emprendedor, comprometido y vitalista?.
Todo se ha venido abajo. ¿Cuándo te viniste abajo?.
Qué tonto fui al no fijarme en tus ojos, ya carentes de expresión; en no reparar en tus cada vez más largos silencios; en tu piel marchitándose y agrietándose de modo inexorable.
Qué mal amigo fui al no saber consolarte tras la pérdida de Giorgia. No le di importancia; no supe entender tu corazón, ¿por qué te minusvaloré?.
Qué clase de "hermano" fui al no insistirte con Mireia, con el corazón tan grande que tenía la chica... y te dejé estar; te dejé marchar.
Marchar, marchar...
Es eso, ¿no Matteo?, te has ido a un largo viaje en el que puedas por fin contestar a todas esas preguntas, que sólo tú sabías formular, y ninguno de nosotros -tarados emocionales- supimos si quiera intuir.
Perdónanos a todos, amigo.

Paso a visitar pero no entiendo nada!!!jajjaja
ResponderEliminarmuaaaa
¿Por qué no te dejaron todos en paz, entre tus libros, con los que te sentías tan seguro? Quizá si no la hubieras conocido, no hubieras tenido que añorarla.
ResponderEliminar¿Mereció la pena aquella tarde en el parque, los dos riendo, con una manzana de por medio? Hoy, no podría contestar que sí.
Te echaremos de menos porque eras uno de los nuestros. Ilusión, pasión, cariño...protección.
Qué bueno, me gusta como escribes Joji.
ResponderEliminar