
Hoy todo se ha acabado.
Hoy, después de muchos años manteniendo una promesa, finalmente se ha roto en mil pedazos.
Hoy, incumpliendo mi palabra... HE LLEVADO PARAGUAS.
¿Qué me queda ahora? ¿Dónde me podré agarrar? De mis cuatro leyes sagradas, tan solo una mantengo. ¿Dónde quedó aquel tipo que se regía con inquebrantable rigor?
Hoy fui con un paraguas... Como un vulgar ladrón.
La lluvia torrencial fue la causante pero sólo yo soy el culpable. Por fortuna, me comporté como un señor y ante cada bella dama, alcé el anticuado artilugio y con un "buenos días, señora" le cedí el paso gentilmente. Así como debe ser, derrota con dignidad.
Hoy ya no queda ni la honra... Espero no votar nunca.
La lluvia torrencial fue la causante pero sólo yo soy el culpable. Por fortuna, me comporté como un señor y ante cada bella dama, alcé el anticuado artilugio y con un "buenos días, señora" le cedí el paso gentilmente. Así como debe ser, derrota con dignidad.
Hoy ya no queda ni la honra... Espero no votar nunca.

Esto no me lo esperaba de usted.
ResponderEliminarNo se preopupe señor, cosas peores se han visto!!!!!
ResponderEliminarMiralo desde otro punto de vista, has estado 30 años sin utilizar un paraguas.. Además era totalmente necesario, menudas lluvias!!!!
ResponderEliminarNo olvide que el junco es recto y duro, pero también flexible
ResponderEliminarcon lo que me gusta este blog y veo que el dueño ya lo está dejando de lado, lo que suele pasar con aficionados vaya!!
ResponderEliminarGracias por vuestros ánimos.
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